Muchas casas aún tienen viejas calderas de carbón y gasoil que además de ser muy contaminantes, encarecen el consumo y el mantenimiento.

Debido a ello, tanto AGREMIA como el Ayuntamiento de Madrid cuentan con subvenciones para sustituirlas por calderas de gas, ya que repercute positivamente en el bolsillo de los propietarios y en el aire que respiramos todos los madrileños.

Leer más