PLAN AMIGO

El invierno dispara las facturas de gas y electricidad debido a las bajas temperaturas, que nos obligan a tener la calefacción encendida, y al menor tiempo de horas de luz, que nos obliga a utilizar más iluminación artificial. Está claro que contra la naturaleza no se puede luchar, pero sí que existen algunas formas de consumir menos y ahorrar más. Si quieres saber cómo ahorrar en la factura de Gas y Electricidad, te damos unos trucos y consejos.

Cómo ahorrar en la factura de Gas y Electricidad:

 

1. Luces en “Standby”.

 

Esto es algo que seguro que has escuchado muchas veces, pero hay muchas personas que de tanto oírlo han creído que es un mito, un mantra que se repite, pero no lo es, es cierto.

Se estima que apagando totalmente los electrodomésticos se puede ahorrar 10€ al año por cada uno de ellos (suma a ver cuántos tienes en casa en esta situación y echa cuentas).

Lo más sencillo es conectarlos todos a una regleta con botón de encendido y apagado. De esa forma cuando, por ejemplo, te vayas a acostar la apagas y no la vuelves a encender hasta que los vayas a usar de nuevo que, en muchos hogares, no sucede hasta la tarde del día siguiente. Ahorro de energía y ahorro de dinero.

 

2. Hacer la transición a iluminación ‘led’.

 

Esta transición se está produciendo a todos los niveles. Casi todas las ciudades han entendido el ahorro que supone así como la reducción en la contaminación. De hecho en Fusiona trabajamos codo con codo con empresas e instituciones para ayudarles en la transformación a la iluminación led. Pero también se puede hacer en casa.

No consiste en que tires todas las bombillas que tienes y las cambies por leds, de hecho, en algunos sitios ni siquiera será posible. Consiste en que lo vayas haciendo poco a poco. Esa bombilla que se funde es un buen lugar para empezar, esa lámpara que se ha estropeado y que podemos sustituirla por una que ya venga con leds… Iluminan más eficientemente y ahorran energía y dinero en el hogar.

 

ELECTRICIDAD

3. Usar la función ECO de las máquinas.

 

La gran mayoría de electrodomésticos nuevos ya vienen función ECO, que se encarga de calibrar la energía necesaria en función de las necesidades.

Hay electrodomésticos como la lavadora o el lavaplatos cuya función es sencilla de entender y está totalmente programada para que sea más eficiente. Pero esta función también está en muchas calderas de hogar que no son tan fáciles de calibrar.

Cuando empieza el frío subimos los grados de la temperatura del agua de los grifos y de la calefacción pero, ¿qué temperatura es la idónea? ¿hay que ir aumentando los grados a medida que entra el invierno y el agua viene más fría de los embalses? Función ECO y la propia caldera va a ir regulando la temperatura en función de las necesidades sin que tengamos que estar subiendo grados y gastando más gas sin que sea realmente necesario.

 

4. Aprovecha los momentos del día considerados como ‘valle’.

 

Los precios de la energía fluctúan a lo largo del día. Y cada uno tenemos unos hábitos o unos horarios diferentes. Unos madrugan y se quedan en casa trabajando, otros madrugan pero pronto salen de casa para trabajar, otros se levantan más tarde, hacen las cosas de casa y luego salen, otros…

Existen tarifas con diferentes precios en diferentes momentos del día por lo que puedes ajustar tu tarifa a tus necesidades energéticas y así ahorrar dinero todos los meses.

 

GAS

5. Ajustar la potencia contratada a las necesidades de cada vivienda.

 

El tema de la potencia contratada es otro de esos temas de los que se habla mucho, la gente cree no entender y sin embargo es muy sencillo.

Cuando contratas el suministro de electricidad no tienes que elegir entre una amplia gama de potencias, son solamente las básicas y hay una regla que se cumple en casi todas las distribuidoras. La potencia menor ofrecida es para familias pequeñas, las potencias intermedias para familias grandes o pequeños negocios, y las potencias altas para las empresas.

Esto es una regla no escrita y por lo tanto no siempre es así. Por lo que si tienes duda antes de contratar, llama a la empresa (en nuestro caso el teléfono es 913052779) y pregunta qué potencia es la más adecuada para tus necesidades.

 

6. La importancia que tiene el certificado energético.

 

El certificado energético es imprescindible, desde hace un tiempo por ley, para comprar o alquilar una casa, y es lo que nos indica cuán eficiente es, en términos energéticos, la vivienda.

Pero además nos da pistas sobre qué se puede mejorar y si poco a poco vamos realizando esas mejoras puede llegar a suponer pagar muchos menos euros al año.

 

7. Aislar correctamente la casa.

 

Las ventanas son el lugar por donde más escapa el calor de una casa. Por ello los vidrios de estas y las persianas juegan un papel importantísimo en el aislamiento del hogar.

Contar con doble vidrio y con rotura de puente térmico crean una barrera que aísla del frío, que las juntas queden bien selladas impide la entrada de aire del exterior y las persianas cerradas sin escapes crean otra pantalla térmica que nos permite retener el calor y aislarnos del frío.

Y por la mañana lo contrario. Hay que abrir persianas y cortinas para que la radiación del sol entre en la casa y la caliente. Ya que no solo calienta las superficies que toca sino el aire circundante que ayudan a mejorar la temperatura de la vivienda.

 

8. Ventilación.

 

La ventilación de la casa es fundamental por un tema de salubridad. Pero no es necesario tener las ventanas abiertas toda la mañana.

Con realizar una ventilación cruzada en la que el aire fluya durante unos 10 o 20 minutos es suficiente, y a poder ser realizarla en los momentos centrales del día donde la temperatura es más elevada.

Si dejamos demasiado tiempo las ventanas abiertas nos encontramos con el problema del siguiente punto, la caída drástica de la temperatura.

 

9. No dejar caer totalmente la temperatura.

 

Es un error muy común derivado del punto anterior que tiene un efecto negativo en el consumo y la factura. Si dejamos las ventanas abiertas durante mucho tiempo y en el exterior hacer frío, la temperatura va a caer rápidamente hasta igualarse con la de fuera. Y después volver a elevar la temperatura de la casa hasta el punto óptimo, que en invierno se considera 21ºC, supone un coste enorme.

 

Piensa que recuperar cada grado perdido supone incrementar un 8% el consumo de calefacción. Así que airear bien la casa es muy importante, pero sin dejar que el frío del exterior nos derrumbe la temperatura.

 

gas

10. Si tienes calefacción central.

 

Aunque todavía hay edificios con calefacción central que dificultan la regulación del calor y, por lo tanto, de la energía consumida, cada vez más están incorporando sistema de regulación y contabilización del consumo individuales.

 

De esta forma cada vivienda pueda graduar la temperatura en función de sus necesidades y evitar el auténtico despilfarro que suponen este tipo de calefacción.

 

11. Comparar precios de las compañías.

 

No todas las compañías te cobran lo mismo por la energía que consumes. Así que además de tratar de poner en práctica todos los consejos anteriores, la mejor manera de ahorrar es encontrar una compañía que te ofrezca tarifas más económicas. Y lo mejor es hacerlo con un comparador.

 

El botón de debajo te lleva a un comparador que te permite descubrir en 1 minuto cuánto podrías ahorrar en Fusiona con respecto a tu compañía actual. Es la mejor manera de ahorrar dinero.

 

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